El ministerio de Jesús se caracterizó por restaurar a las personas que se encontraban en situaciones de desprecio, enfermos, marginados y señalados por su condición. (Lucas 4:18).

El contexto en el que vivió Jesús fue el peor escenario, no todas las personas recibían un trato digno de parte de los gobernantes, ricos y religiosos. En los evangelios vemos a Jesús sanando, restaurando y dignificando personas. A lo largo de los evangelios vemos a un Jesús que enseña, ama, acompaña, guía, enseña, abraza, orienta, escucha, se hace presente, comprende, incluye, se arriesga, y da la vida. Los discípulos de Jesús estamos llamados a vivir la misma de la misma manera amorosa y digna a los que los rodean. Cada cristiano debería vivir como Jesús.