En la actualidad, los jóvenes enfrentan desafíos emocionales que impactan su bienestar integral. Manejar las emociones de manera adecuada no solo fortalece la mente, sino también el espíritu. Cristo, como la verdadera fuente de paz, ofrece esperanza y guía a través de los principios bíblicos, proporcionando consuelo y propósito en tiempos de adversidad. Este trimestre nos proponemos combinar lo psicológico y lo espiritual para brindar a los jóvenes herramientas que les permitan vivir en paz y enfrentar los desafíos con resiliencia y fe.