Uno de los métodos más efectivos para compartir a Cristo, es el testimonio. “Las palabras convencen pero el testimonio arrastra”. Los evangelios narran la vida práctica de Jesús, las personas creían por lo que decía y por lo que hacía a diferencia de los fariseos.

Vivimos en una sociedad que cada día se está acercando más al pecado, y nosotros los cristianos, estamos llamados a vivir diferente y no permitir que las conductas pecaminosas nos arrastren (Romanos 12:2).